Cuaresma en Santa Teresa

Santa Teresa se dirige a sus monjas: “¡Oh hijas mías, que es Dios muy buen pagador, y tenéis un Señor y un Esposo que no se le pasa nada sin que lo entienda y lo vea! Y así, aunque sean cosas muy pequeñas, no dejéis de hacer por su amor lo que pudiereis. Su Majestad las pagará; no mirará sino el amor con que las hiciereis” (Los Conceptos de Amor de Dios 1, 6).

 

¡Ojalá la Cuaresma sea un tiempo en el que experimentemos la amistad con Dios hasta convertirnos en sus compañeros de camino de entrega! “¡Oh, qué buen amigo hacéis, Señor mío! ¡Cómo le vais regalando y sufriendo, y esperáis a que se haga a vuestra condición y tan de mientras le sufrís Vos la suya! ¡Tomáis en cuenta, mi Señor, los ratos que os quiere, y con un punto de arrepentimiento olvidáis lo que os ha ofendido!” (Vida 8, 6).